El cáncer de cuello uterino es una de las principales amenazas para la salud de las mujeres en Ecuador y el mundo. Este puede ser provocado cuando algunas infecciones por el Virus del Papiloma Humano (VPH) persisten causando cambios en las células del cuello uterino que, con el tiempo, pueden llevar al cáncer.

En Ecuador, este tipo de cáncer es uno de los más frecuentes, en especial en las áreas rurales donde el acceso a los sevicios de salud y exámenes son limitados. Datos revelados por la Organización Mundial de la Salud y el Ministerio de Salud del Ecuador indican que el 23.3% de las pacientes evaluadas en seis provincias del país son portadoras del VPH, conviertiéndose en un problema de salud pública si se lo considera a escala nacional.

Algunos síntomas de alerta que se deben tomar en cuenta son los sangrados vaginales inusuales, dolor pélvico durante las relaciones e incluso un flujo vaginal con mal olor. Según Andrés Mercado, docente de la Facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad Internacional SEK, cuando el cáncer se detecta a tiempo, la tasa de supervivencia supera el 90%. Sin embargo, en etapas avanzadas, esta disminuye a menos del 20%.

Actualmente la medicina ha desarrollado avances significativos tanto en diagnóstico como en tratamiento. Un ejemplo de ello son las vacunas contra el VPH que disminuyen la incidencia de cáncer en las poblaciones vacunadas. Asímismo, se está investigando la inmunoterapia que usa el sistema inmunológico del cuerpo para combatir el cáncer.

Las mujeres pueden tomar varias medidas para reducir el riesgo de desarrollar cáncer de cuello uterino, algunas de ellas son:

  • Vacunar a niños y niñas de 9 a 14 así como a mujeres de 26 años contra el VPH
  • Realizarse chequeos regulares como el papanicolau a partir de los 21 años.
  • Evitar el tabaco ya que la exposición a este aumenta el riesgo de cáncer cervical.
  • Practicar sexo seguro, ya que el uso de preservativos reduce la exposición al VPH.

Un correcto seguimiento médico posibilitaría la detección temprana del cáncer cervical y la adaptación de estrategias de vacunación acorde a las necesidades de cada zona, especialmente aquellas con un índice alto de VPH, puede mejorar la salud y el estilo de vida de la población.

Por Yazmín Bustán

Feminista. Trabajando en visibilizar el trabajo que hacemos las mujeres,

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